El proyecto fue aprobado en el Congreso de la Nación.
La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto que propone que 24 ciudades del país sean «capitales alternas», para realizar allí reuniones con parte del Gabinete nacional, autoridades locales y organizaciones de la sociedad civil.
El plenario legislativo aprobó por 178 votos que fueron aportados por el Frente de Todos, los interbloques Federal y Unidad para el Desarrollo. Juntos por el Cambio votó en forma dividida, ya que 11 lo hicieron en contra, 36 se abstuvieron y 40 lo hicieron a favor, pese a que se habían presentado un dictamen de minoría objetando aspectos del proyecto del gobierno nacional.
El proyecto declara a «capitales alternas» a 24 ciudades por los próximos cuatro años y pretende agilizar un esquema de reuniones en las provincias entre funcionarios locales y nacionales.
Entre esas ciudades designadas se encuentra Río Cuarto.
