Vecinos autoconvocados organizaron los festejos.
La plaza del Barrio San Cayetano fue el lugar elegido para celebrar la llegada de los Reyes Magos.
En un festejo habitual en el barrio y organizado por los propios vecinos, la localidad celebró con alegría, música y baile.
Previamente se realizó la clásica entrega de bolsitas de caramelos para culminar los festejos con choripanes y música en vivo.
Es el sexto año que los propios vecinos del barrio organizan la fiesta.
Mientras los Reyes Magos recorrieron las calles de Adelia María, la gente fue llegando a la plaza.
Renzo Sosa fue el responsable del sonido y Néstor Siliano fue el animador durante toda la noche, encargado también de la realización de todos los sorteos previstos.
La Academia de Danzas Folclóricas «Bailar con el Alma» dirigida por Liliana Zárate y el grupo del Centro de Jubilados fueron los invitados para los primeros números artísticos.
Se izó la Bandera Argentina junto a la que donó Jorge Garro, héroe de Malvinas, para dar el comienzo formal a esta celebración. Y Jorge recibió una medalla de manos de Aurora González. Se hicieron reconocimientos a Javier Rezza y a Jorge Marino por el apoyo brindado desde el Municipio para la realización de esta fiesta.
El diácono Omar Rey bendijo la fiesta y Hugo Fernandez cantó con su hija Lara, la zamba «Noche de Reyes» que creó junto a Marta de Menardi. Carolina y Bruno Giordana, representando a la Escuela Municipal de Danzas, bailaron esta zamba homenajeando a su abuelo Oscar.
Después de la llegada de los Reyes repletos de caramelos para repartir, donde todos los recibieron con mucho entusiasmo, el ensamble de folklore de la Escuela Municipal de Música «Víctor Hugo Budini», formado por Guille, Nacho, Valentín y Hugo, fue protagonista con sus canciones.
«Los Rumbeadores», Gonzalo Pérez con su show y El Duque terminaron una noche llena de amistad y comunión.
Estamos convencidos que la cultura cuida el alma del pueblo, y los vecinos autoconvocados del Barrio San Cayetano nos mostraron que no estamos equivocados.
Fotografías: Florencia Zufiaurre
